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PROCESOS URBANOS INFORMALES EN BAHIA BLANCA - ARGENTINA.
Inmigrantes chilenos en Villa Nocito


María Gabriela Bianchi Díaz
Cecilia Elisa Ockier
Dpto. Geografía y Turismo- Universidad Nacional del Sur
Bahía Blanca- Argentina


RESUMEN

El artículo presenta un estudio de caso sobre los cambios en un espacio concreto a partir del desplazamiento migratorio. Trata el surgimiento y concreción de un barrio organizado por procesos urbanos informales dentro de la ciudad de Bahía Blanca (Argentina), iniciado a partir del arribo de migrantes chilenos. A través de un proyecto de investigación de la Universidad Nacional del Sur que aborda los desplazamientos de población chilena y boliviana en el ámbito territorial bahiense, se posiciona a Villa Nocito entre los primeros lugares de acogida por la concentración significativa de población trasandina. El asentamiento de origen irregular se ha ido consolidado con el paso del tiempo, siendo reconocido territorialmente como colectivo de dicha nación en nuestra urbe. Pero la problemática del dominio de ciertas parcelas ha sido un hecho importante que hasta hoy subsiste acarreando inconvenientes no solo desde el aspecto habitacional y ambiental, sino también desde lo social.


Palabras claves: migración, procesos urbanos informales, áreas marginales intraurbanas, red social


ABSTRACT

The article presents a case study on the changes in a concrete space from the migratory displacement. It deals with the sprouting and concretion a district organized by informal urban processes within the city of Bahía Blanca (Argentina), initiated from the arrival of Chilean migrantes. Through a project of investigation of the Universidad Nacional del Sur that approaches the displacements of Chilean and Bolivian population in the bahiense territorial scope, it is positioned to Villa Nocito between the first places of welcome by the significant concentration of trasandina population. The establishment of irregular origin has gone away consolidated with the passage of time, being recognized territorially like group of this nation in our large city. But the problematic one of the dominion of certain parcels has been an important fact that until today it subsists carrying inconvenient not only from the habitacional and environmental aspect, but also from the social thing.


Key words: migration, informal urban processes, intraurban marginal areas, social net


INTRODUCCION

Las repercusiones socioeconómicas de las reiteradas crisis en Latinoamérica a lo largo de los últimos decenios, incrementaron el movimiento migratorio atrayendo mayoritariamente a bolivianos, chilenos, paraguayos, y en menor cuantía población proveniente de Uruguay y Brasil.  Se desplazaron primeramente hacia nuestro país a zonas próximas a los suyos realizando trabajos temporarios, como mano de obra intensiva para el desarrollo de cultivos regionales. Desde la década del ’60 cuando estas áreas entraron en crisis, los arribos más importantes de extranjeros tienden a ubicarse en las ciudades, no sólo en el conurbano bonaerense, sino también en aquellas de tamaño medio en busca de empleos con mejores remuneraciones y ciertos beneficios en el orden social.
El artículo expone un estudio de caso sobre los cambios en la configuración de un espacio concreto a partir de los movimientos generados por el desplazamiento migratorio. Se trata del surgimiento y concreción de un barrio organizado por procesos urbanos informales dentro de la ciudad de Bahía Blanca, Argentina, gestado con el arribo de migrantes chilenos. Se ha ahondado en la génesis de la conformación del barrio con el objeto de inferir aquellos elementos que han permanecido como cicatrices del pasado en el presente y que han determinado con su impronta un comportamiento peculiar en la estructuración territorial-social del asentamiento Villa Nocito.
Bahía Blanca y su área de influencia se posicionan históricamente como un espacio receptor de migraciones tanto de origen europeo como latinoamericano. En este marco, los aportes chilenos que se registran iniciada la década del ‘50 se han ido incrementando paulatinamente representando hoy el valor más significativo. A través del desarrollo del Proyecto de Investigación “El ámbito territorial bahiense como espacio de migraciones. Los desplazamientos de población chilena y boliviana”, se ha analizado la distribución espacial de este primer grupo de inmigrantes en nuestra ciudad. Villa Nocito se encuentra en el suroeste de la trama urbana y alberga concentraciones significativas de población chilena que lo posiciona entre los primeros lugares de acogida de estos migrantes y es reconocido territorialmente como colectivo de dicha nación en nuestra ciudad. Colectivo que se ha forjado a lo largo de varios años con la impronta de los diferentes grupos de trasandinos que eligieron como lugar de residencia ese asentamiento.
La metodología utilizada para alcanzar el objetivo planteado ha sido primeramente la selección y análisis de bibliografía pertinente e información recogida en la Oficina de Catastro de la Municipalidad local y del Museo y Archivo Histórico Municipal. Así también se ha considerado el tratamiento estadístico de datos obtenidos a partir del último Censo Nacional de Población 2001 y datos de la Dirección Nacional de Migraciones con asiento en Bahía Blanca. La información estadística fue contrastada con la aplicación de entrevistas como herramienta integradora y complementaria con la intención de lograr una mayor aproximación y contextualización entre los protagonistas o actores y el espacio en estudio.


1. CARACTERISTICAS DEL AREA-ESTUDIO


Para un mejor control y atención el gobierno local ha organizado su territorio en nueve delegaciones municipales que sectorizan la trama urbana, conteniendo cada una de ellas, un conjunto de barrios.  El barrio Villa Nocito se encuentra bajo la administración de la Delegación Noroeste y se ubica en el Sudoeste del espacio edificado. Esta delegación ocupa el 7,85% de la superficie total, siendo la más pequeña de la localidad (5.841 ha) y alberga diez barrios. Villa Nocito tiene una superficie menor al promedio general atento al tamaño de la jurisdicción y la cantidad de unidades barriales. Según datos del Censo Nacional de Población (2001) en el asentamiento habitan 3.146 personas.

MAPA 1: UBICACIÓN DEL AREA- ESTUDIO EN BAHIA BLANCA
villanocito(1)

El Canal Maldonado atraviesa ese espacio en sentido Norte-Sudoeste conformando dos sectores bien definidos siendo la porción sudoeste la más pequeña con 119,6 ha y es el lugar que contiene al área- estudio. El canal, junto a las vías del ferrocarril y parte del Camino de Circunvalación Externa, conforman un anillo que precinta al sector. El asentamiento se conecta con la trama urbana a través de unos pocos puntos específicos. Villa Nocito cuenta con un puente vehicular y otro peatonal que atraviesan el canal haciendo de vínculo con las distintas partes constitutivas de Bahía Blanca. Hacia el Noreste se conforma un espacio donde se articula, a través de un paso a nivel y un puente viario-peatonal sobre el Canal, el acceso tanto a la ciudad como al distrito tratado.
A partir de estudios realizados para Bahía Blanca, se establecieron zonas de aptitud según la oferta y demanda del mercado de tierras analizándose también los conflictos ambientales para la expansión urbana. Por su ubicación y características el área-estudio muestra las condiciones de menor aptitud para el desarrollo. Además la extrema horizontalidad y falta de pendiente del terreno contribuyen a favorecer los anegamientos acarreando inconvenientes para la infraestructura y dotación de los servicios. Muchas veces las decisiones antrópicas en aras de responder al mercado de tierras minimizan las condiciones geográficas acarreando para los ocupantes de determinadas áreas problemas de habitabilidad y calidad de vida.

MAPA 2: VILLA NOCITO Y SU ENTORNO
villanocito2
Fuente: Elaboración propia, Fuente: Centro Cartográfico Departamento de Geografía y Turismo, UNS

Fisonómicamente Villa Nocito se halla totalmente inserta en la trama urbana consolidada, su densidad de ocupación no muestra espacios vacantes. Se respeta el ancho convencional de las aceras y se observa la presencia de arbolado, la construcción de las viviendas se alinean siguiendo el retiro municipal permitido. En ocasiones hay parcelas que ostentan pasillos laterales para facilitar el ingreso al interior del lote, donde se localizan una o varias unidades unifamiliares. Algunos de estos pasillos se comportan como calles secundarias conformando un sistema de comunicación desde lo intrínseco del lote hacia el exterior de la trama. No se han observado construcciones recientes y los materiales utilizados en las viviendas denotan una calidad intermedia.
Villa Nocito es identificada por sus características, dentro de las áreas marginales intraurbanas “el criterio adoptado, en primera instancia, es el de la ilegalidad en la tenencia de la tierra”. (Formiga-Marenco 2000: 73). Su origen dentro de la década del ’70, según los autores mencionados, se debe a la imposibilidad de ciertos grupos poblacionales de participar en el mercado de tierra legal siendo la invasión el único camino para lograr posteriormente la consecución de la vivienda.


2. ORIGEN Y EVOLUCION DE VILLA NOCITO


Según Santos (1990) la producción y reproducción del espacio es un proceso social en donde las generaciones pasadas nos han dejado un legado que las generaciones presentes deben adaptar a sus nuevas necesidades.  A través de la indagación retrospectiva de la realidad, buscando en el ayer posibles explicaciones de la lógica espacial actual, se podría entender con fundamentos más sólidos la organización del espacio y de la sociedad.
El espacio urbano bahiense tal cual lo vemos hoy es producto de los sistemas económicos y sociales que lo crearon a lo largo del tiempo y lo sostienen en un proceso permanente de cambio. Un elemento nucleador se destaca entre ellos, el ferrocarril (1884). Las paralelas de hierro jugaron un papel fundamental en la expansión de la ciudad no sólo desde el punto de vista económico sino también en el proceso de urbanización. El nuevo medio de transporte otorgó valores a las tierras que acompañaban a los rieles y circundaban al primigenio núcleo bahiense, tanto a las rurales como a las urbanas, aumentando vertiginosamente su valor. Este hecho se materializó a partir del traspaso de propiedad, desde el Estado a manos privadas y su posterior subdivisión en chacras, quintas y manzanas. Comenzó así el proceso de urbanización, primeramente limitado desde el núcleo hasta las estaciones ferroviarias, permitiendo la incorporación de tierras agrícolas al sobrepasar los límites de las vías ferroviarias y de los cursos de agua. Cabe destacar que el ferrocarril organizó el espacio conteste a sus intereses, “delimitó la trama urbana y desequilibró la trama social separando a quienes vivían de este o aquel lado de la vía” (Ockier, 2001: 73).
Si bien el origen de este asentamiento es ilegal, las tierras sobre las cuales se erige en principio habrían iniciado su proceso de urbanización sujeto a otros fines por iniciativa de agentes estatales. Circunstancias de no definición por parte del municipio sobre el destino que oportunamente se le había otorgado retardaron el curso legal de esta porción urbana llevando a los primeros pobladores a la modalidad de usurpación como forma de afincamiento.
Los aspectos históricos más remotos sobre el origen y evolución de Villa Nocito menciona que la actual localización de la Sociedad de Fomento coincide con la Chacra 24, que posteriormente Catastro Provincial la designo con la Nomenclatura Catastral Chacra 242 de la Circunscripción II – Sección C.  Ubicándonos temporalmente el dato más antiguo que se posee refiere a la concesión de la primigenia Chacra a Don Cornelio Galván en 1865. Ese derecho lo cedió la Municipalidad de Bahía Blanca. Un año después se realizó la mensura, deslinde y amojonamiento de la Chacra 24 habiéndose cumplido lo pactado por parte del concesionario según establecían las ordenanzas del momento. En 1878 fue Domingo Pronsato quien compró las acciones y derechos al síndico del concurso de Galván, al tener la posesión a título de dominio solicitó la escrituración de las tierras concretándose en 1888. La llegada del ferrocarril, como se ha mencionado, tuvo notables consecuencias al interior de la trama.
“Los sitios más buscados para dibujar manzanas, calles y lotes se localizaron cerca de las estaciones y playas ferroviarias, el Mercado Victoria y demás infraestructuras vinculadas con las empresas de transporte” (Ockier, 2001:113).
La Chacra 24, actual área –estudio se encontraba próxima a las instalaciones de los talleres ferroviarios de la Estación Maldonado. Dicha territorialidad se subdividió en 1904 deslindándose cuatro porciones  cediendo las superficies para las calles perimetrales. El lote N° 7 que había sido adquirido por el Sr. López Camelo fue comprado por Francisco Nocito quien lo subdividió en 16 manzanas, quedando luego excluidas cuatro de ellas por razones legales. El loteo de las 12 manzanas dio origen a la denominación del actual del asentamiento, cuyo proceso de venta abarcó más de 20 años. Como ejemplo de las características y bondades que poseía el área en aquel entonces nos podemos remitir a los folletos promocionados por los agentes actuantes al consolidarse el remate sobre 53 terrenos en 1929. Según los mismos la ya denominaba Villa Nocito contaba con agua corriente, luz eléctrica, teléfono, servicio de ómnibus, poseía el privilegio de ubicarse a tres cuadras de la Estación Maldonado y de las canchas de tenis y fútbol, etc. Con el paso de los años se fueron completando las 16 manzanas que constituían la propiedad Nocito.
En la década de 1960 Vialidad Nacional afectó la mayor parte de la original Chacra 24 con el objeto de realizar infraestructura en el sector  expropiando algunas parcelas para comenzar la construcción del Camino de Cintura de la ciudad cuyo trazado originario afectaba estas tierras. A pesar de concretarse la expropiación de los solares, el comienzo de las obras se prolongó por décadas. Esta demora fue cimentado en la sociedad bahiense la idea de que el proyecto del Camino de Circunvalación no se efectivizaría lo que incitó en la década del ’70 a ciertos grupos poblacionales a invadir el lugar ante la urgente necesidad habitacional que poseían.  El asentamiento se consolido con el paso del tiempo sorteando en parte los inherentes obstáculos de pertenecer a la ciudad ilegal. Durante 1990 el Estado Nacional sanciona leyes sobre tierras fiscales y regularización dominial. Esta acción se encuadra dentro de una política relativamente concertada entre los organismos gubernamentales y las organizaciones sociales involucradas en la problemática de las tierras. Los planes además de contribuir a la  regularización dominial de Villa Nocito, con su propuesta urbanística han favorecido la relocalización de algunas viviendas. Actualmente se asiste a una peculiar situación, en la jurisdicción de la Sociedad de Fomento de la villa coexisten dos realidades: la regular y la irregular ésta última situación constituida por aquellas viviendas que aún no han podido legalizar su pertenencia.
A partir de lo expuesto se podría intuir que si bien un espacio puede comenzar su proceso de urbanización con las mismas directrices que el resto de los espacios urbanos que conforman la ciudad, la intervención y el interés de los distintos agentes que conforman el mercado de tierras pueden modificar dicho destino y condicionarlo a punto tal que su evolución sea diferencial al resto.


3. MIGRANTES CHILENOS EN VILLA NOCITO


Actualmente     Villa Nocito conforma un área compacta y se encuentra dentro de la trama de la ciudad, pero la ausencia de la gestión estatal en el proceso de conformación del asentamiento sin dudas ha incidido en la situación que hoy ofrece para la población allí radicada. La sociedad que produce y reproduce su espacio, en este caso los migrantes chilenos como el componente demográfico más representativo, ha debido adaptarse a las condiciones de un medio que por variables naturales y antrópicas ha impuesto su estructura.
La adquisición o apropiación de los distintos solares es sin duda el primer paso hacia la materialización urbana. Pero más allá de este aporte al crecimiento de la ciudad, la concreción de la vivienda entraña cierto simbolismo ya que al tratarse de un bien material exhibido ante la comunidad, evidencia el ser social de sus propietarios.
“Las pautas culturales muestran una vinculación directa con las exigencias o demandas de la calidad de vida de los distintos grupos demográficos atento a sus niveles culturales y económicos” (Ockier, Verdera, 2003: 193).
Reforzando este concepto, la posesión o tenencia efectiva de la vivienda, es considerada como uno de los componentes de la calidad de vida según La Organización de Naciones Unidas (ONU).
A través del análisis de datos recogidos en la Delegación Bahía Blanca de la Dirección Nacional de Migraciones (DNM) cerca del 80% de la población chilena que se radicó en nuestra ciudad proviene de la Araucanía. Esta región trasandina habría sido históricamente la más empobrecida del país. La mayoría de los migrantes eran campesinos, habitaban en pequeños pueblos y constituían mano de obra de poca cualificación. Las condiciones económicas al arribar a la ciudad no eran las más óptimas y parte de ellos no habrían previsto la cuestión habitacional al momento de iniciar el viaje.
Al llegar a Bahía Blanca recurrían al alquiler de habitaciones en casas, pensiones u hoteles de poca monta hasta resolver el futuro de su estadía.  Pero la mayoría de los arribados poseían algún conocido ya que tenían parientes o amigos en la ciudad, y fue en esos hogares en donde  se quedaban “de allegados” por un tiempo hasta que buscaban una solución habitacional independiente. Esto se refuerza en las palabras de Pries cuando establece que:
“el trabajador migratorio que abandona por primera vez su región es guiado entre las estructuras preexistentes de las relaciones de confianza y suele ser acogido, por lo menos de manera temporal, en un ‘nido’ que lo espera en la región de llegada” (Pries 1999:61)
Recordemos que en nuestra región se poseen registrados residentes de origen chileno desde los primeros censos de población, es decir, llevan décadas de permanencia conformando grupos compactos de relaciones socio–territoriales. Esta situación fue definitoria para el advenimiento de los grandes contingentes que arribaron durante la década del ’60 y ’70 siendo pioneros en la adquisición de los lotes en el área- estudio. Las estructuras de comunicación del ámbito cercano del migrante, entorno familiar, paisanos, han sido y serán parte integral en el aporte de datos y comentarios sobre el área de acogida. Según Pries (1999) estas “relaciones personales de confianza” proporcionan la información acerca de condiciones de trabajo, posibilidades de vivienda y de aspectos jurídico-formales en los posibles destinos.
Aún no se han hallado registros o documentos que testifiquen el asentamiento de los primeros ocupantes de las tierras expropiadas por Vialidad Nacional, para lo que la entrevista se ha convertido en útil herramienta. Al momento de recopilar información para buscar las causas embrionarias del surgimiento de este espacio informal han sido los vecinos, especialmente los chilenos, los que han aportado sus vivencias  a través de historias de vida. Según los testimonios recopilados, una vez transcurrida su instancia “de allegados” habiendo resuelto su inserción laboral, los migrantes toman tres vías posibles. Aquellos que disponían de ciertos ahorros, adquirían lotes en áreas de bajo valor inmobiliario y comenzaron a erigir sus viviendas por medio de la autoconstrucción. Otros alquilaban o arrendaban alguna residencia mientras reunían el dinero necesario para adquirir un terreno, generalmente en las zonas donde ya se habían instalado sus compatriotas. Y los terceros recurrieron a la invasión y ocupación de tierras en puntos específicos de nuestra ciudad, Villa Nocito es uno de estos ejemplos. Al indagar el motivo de esta acción los entrevistados argumentaron que por falta de medios económicos había sido la única manera de poder concretar su vivienda apropiándose de ese espacio “vacante” anoticiados por los comentarios de conocidos argentinos y chilenos con años de residencia, que aseguraban la no concreción de la obra vial.
“Los requerimientos de vivienda por parte de aquellos que quedan fuera del mercado, por no tener los recursos para participar, conducen a las soluciones impuestas por la necesidad que tienen su expresión espacial en los asentamientos precarios.”(Formiga, 2005)
Esta modalidad ha sido llevada adelante por migrantes chilenos a lo largo del corredor de movilidad Araucanía- Bahía Blanca. En palabras de Jorge Muñoz (2005)
“el origen de las ‘Tomas’, como modo para resolver la cuestión habitacional en Neuquén se nos atribuye a los chilenos y al parecer nadie se animaría a argumentar lo contrario” (Muñoz 2005: 77).
Según el autor en la mayoría de las ciudades grandes de la provincia neuquina se ha dado este fenómeno y estima que el 50% de la ciudad capital se hizo de esta manera.
Una vez instalados los pioneros en Villa Nocito, a través de las relaciones personales comenzaron a arribar otros migrantes que erigieron sus precarias edificaciones y se insertaron laboralmente, en su mayoría como mano de obra en la construcción. Es así como los lazos entre lugares de origen y de destino dejan de ser exclusivamente económicos para reforzarse socialmente a través de las redes de apoyo. Este advenimiento de migrantes al área- estudio habría conformado el nexo…
“…para la entrada y el asentamiento de familiares que no participan en el proceso de migración puramente laboral, aunque, posteriormente se incorporen al mercado de trabajo”. (Pedone, 2000)1
Algunos propietarios locales de lotes o viviendas que no habían sido afectados por la expropiación, se beneficiaron con la venta de los mismos a aquellos chilenos que podían pagar sus desvalorizados inmuebles.
Inferimos, de las palabras de nuestros entrevistados, que las acciones llevadas adelante por este grupo migratorio no fueron fáciles, el desconocimiento del espacio, de la idiosincrasia de la población argentina, de las pautas enraizadas en la sociedad bahiense, del rol jugado por la inmigración europea, incidieron significativamente ante el advenimiento de los chilenos al área-estudio.  Los primeros años de radicación resultaron muy duros y las condiciones de precariedad continuaron por décadas atenuándose por el beneficio de las leyes de regularización del dominio de tierras. Esta acción permitió el acceso a servicios para gran parte de las viviendas originalmente en situación irregular, aportando a la habitabilidad de la totalidad del barrio y a la integración del área al resto de la ciudad.  Los vaivenes de actuación de los diferentes agentes incidieron de manera desfavorable ya que Villa Nocito tuvo que esperar un tiempo para alcanzar su configuración urbana actual. Si bien la mayor parte del asentamiento se ha regularizado aún quedan parcelas por hacerlo acarreando inconvenientes no solo desde el aspecto habitacional y ambiental, sino también desde lo social ya que se percibe en sus pobladores la estigmatización de la ilegalidad.


REFLEXIONES FINALES


Los migrantes chilenos que tempranamente llegaron al núcleo aportaron desde su advenimiento no sólo al crecimiento demográfico de la sociedad bahiense, sino también al crecimiento urbano, plasmando en el espacio su esfuerzo e imprimiendo en él el germen de la identidad colectiva.
El incremento de los arribos de migrantes trasandinos hacia nuestra ciudad data, como número significativo, desde el Censo Nacional de Población de 1947 pero es durante la década del ’60 y ’70 donde se registraron las mayores cuantías. Si bien en un comienzo fueron contenidos por la red social de parientes y amigos, existieron ciertos factores asociados con la zona de destino, sobre los cuales el conocimiento era general y no percibieron ventajas y desventajas, que al instalarse definitivamente tuvieron que sortear. La solución habitacional se magnificó como impostergable, y la invasión de tierras se vio como única vía de concreción de la misma. Además de las dificultades socio-económicas que puede acarrear esta modalidad, las condiciones naturales del medio no eran las más optimas para una instalación que asegure una buena calidad de vida, pero el férreo accionar de sus ocupantes paulatinamente las han transformado en aras de lograr condiciones aceptables de bienestar para sus ocupantes.
Los diferentes barrios contenidos en la ciudad no son obras solo artificiales, desde la adaptación a las condiciones naturales del terreno hasta la consolidación de la edificación ha sido fruto de innumerables protagonistas. La ciudad como totalidad lleva implícito la interrelación de sus partes, por ello dentro del funcionamiento del sistema la ocupación de espacios por urbanizaciones realizadas anteriormente suele imponer, con peso diferente, su impronta sobre el desarrollo ulterior, al decir de Santos son rugosidades y conllevan una inercia dinámica que las generaciones venideras tendrán que respetar. Deshilvanar retrospectivamente los hechos acaecidos en relación al traspaso de la tierra para convertirla en urbana nos ha permitido conocer los orígenes y la evolución del área- estudio. En principio el ferrocarril, de manera directa o indirecta, fue un hecho que marcó la consecución del asentamiento. Posteriormente los vaivenes de actuación de los diferentes agentes incidieron de manera negativa y Villa Nocito tuvo que esperar un tiempo más prolongado para alcanzar su configuración urbana actual. El problema de la legalidad o ilegalidad en el dominio de ciertas parcelas ha sido un hecho importante que hasta hoy subsiste y repercute sobre todo en lo referente a la calidad de vida de sus habitantes puntualmente vinculada con los servicios.


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